Cofrades

Los Cofrades que componemos la Real Archicofradía de la Virgen Madre del Amor Hermoso aceptamos al entrar en la Cofradía los siguientes tres compromisos:

Primero Rezar el día del mes que nos sea asignado a la Virgen del Amor Hermoso, en nuestro nombre y en el de todos los demás Cofrades para:

  • Honrar a la Santísima Virgen, de modo que se le de culto y oración continua
  • Interceder por los demás Cofrades y sus necesidades espirituales y materiales
  • Pedir por los matrimonios, familias, jóvenes y el respeto a la vida de los niños no nacidos
  • Rogar que Ella nos atienda en el último día de nuestra vida y personalmente nos presente a Dios Padre.

Además de la oración de la Virgen Madre del Amor Hermoso, el Cofrade elegirá cómo rezar a nuestra Madre. A ser posible asistirá a la celebración de la Eucaristía o hará una visita a la Virgen María en una iglesia, si bien también puede rezar desde su casa, eligiendo como oración el Santo Rosario o las oraciones que considere oportuno. El día asignado, el Cofrade vivirá teniendo presente de modo especial a Nuestra Madre y el resto de hermanos Cofrades.

Segundo Asistir a la celebración de la Fiesta Solemne de la Virgen Madre del Amor Hermoso, el último domingo de Mayo en la Iglesia Parroquial de San Ginés de Madrid. Siendo ese día una ocasión de triple encuentro: con el Señor, con nuestra Madre y entre nosotros que somos hermanos en su Cofradía.

Tercero Pagar una cuota anual obligatoria, de cuantía voluntaria. Con esta aportación económica entre todos se puede mantener el culto a la Santísima Virgen en su Capilla de la Iglesia de San Ginés así como la celebración de la su Fiesta Solemne anual.

Desde el inicio de la Cofradía se estableció que la cuantía de la cuota anual sería voluntaria con el fin de que ninguna persona, por razón de su situación económica, deje de recibir las gracias que tiene concedida por la Iglesia esta Archicofradía.

Entre los Cofrades se encuentran personas de todas las edades y hay también familias enteras, con niños de todas las edades. En el caso de bebés y niños pequeños, serán los padres los que rezarán por el pequeño Cofrade el día asignado al niño, y a medida que crezca irán invitándole a rezar a su Madre del Amor Hermoso y haciéndole crecer en su devoción a Ella.

Principalmente la Archicofradía está formado por personas de Madrid, pero también de otros lugares de España, que llevan esta preciosa devoción a Nuestra Madre a sus lugares de origen.

A Febrero de 2020 la Archicofradía está formada por 180 Cofrades: agrupados en 6 Coros de oración y los dos Monasterios de la Visitación de Santa María.

La MEDALLA DEL COFRADE (o el Escapulario) es un signo externo de doble significado: 

Por un lado, representa la protección y cuidado de la Virgen María Ntra. Madre, que siempre cobija a los hijos que acuden a Ella, que con su manto nos acoge, envuelve en su amor maternal, custodia y nos hace suyos. Llevamos por tanto una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. Es un símbolo de nuestra consagración a María y quienes la llevamos, debemos ser conscientes de esta consagración a Dios y a la Virgen Madre del Amor Hermoso y ser consecuentes en pensamientos, palabras y obras.

Y también representa nuestra fraternidad en la Real Archicofradía, en la Corte de María, que nos une en culto continuo a la Virgen y en oración por todos los miembros de la Corte de María, matrimonios, familias, jóvenes y respeto a los niños no nacidos. Cada Cofrade, llevando una Medalla igual a la tuya, es un hermano en Cristo y en el Corazón de la Virgen, Ntra. Madre del Amor Hermoso.

Al Cofrade se le impone la Medalla en la celebración anual de la Virgen del Amor Hermoso del año en que ingresa, como formalización de su incorporación a la Corte de María. Pasados al menos cinco años y como un paso más en la devoción y compromiso con Ntra. Madre, el Cofrade puede solicitar a la Junta de Gobierno la imposición del Escapulario, que se hará también en dicha celebración anual.