Organización y funcionamiento inicial
La Asociación del obsequio diario de visitar a la Santísima Virgen o CORTE DE MARIA, se dividió en COROS o grupos compuestos cada uno de 31 asociados. Cada asociado visitaba a la Virgen en el nombre de toda la Asociación, no sólo en el nombre de las personas de su Coro, sino de todos los asociados de todos los Coros.
Cada Coro funcionaba del mismo modo. Se elegían las imágenes de la Santísima Virgen que se quisieran celebrar y visitar en esa población, y se hacía una lista de dichas imágenes, numerándolas del 1 al 31, para que cada día del mes tuviera su imagen fija. En el caso de no haber suficientes para cada día se repetían las mismas, empezando desde la primera.
Después se procedía a sortear qué imagen debía visitar cada asociado. Se utilizaban dos bolsitas, una en la que se incluían los números del 1 al 31 y otra en la que se metían las papeletas con el nombre escrito de cada asociado que componía el Coro. Luego se tomaba una papeleta con un nombre y otra con un número. En la papeleta del nombre, se apuntaba el nº que le había tocado y mirando en la lista de las imágenes de la Santísima Virgen a visitar, se escribía también la imagen de la Virgen que le había tocado visitar. Se nombraban también algunos asociados suplentes si no llegaba a 31 los asociados en dicha población, o por si alguno caía enfermo o no pudía hacer su visita.
De entre los 31 asociados en cada Coro, se designaba uno para como director o encargado de hacer el sorteo cada mes, así como para avisar al director de toda la Asociación cuando hubiera algún asociado enfermo o falleciera, a fin de encomendarle a Dios y hacer los sufragios correspondientes por él.
En 1840, además de en Madrid, esta devoción ya estaba establecida entre otros lugares en Palencia, Almería, Écija provincia de Toledo, Orihuela y Murcia, y en la provincia de Alicante: Elche, Torrevieja y Novelda. Y en 1848 en toda España existían 189 Coros, lo que suponía más de 5.800 asociados.

Evolución en el tiempo
A lo largo de los años, el funcionamiento de cada Coro establecido en las diferentes poblaciones fue evolucionando. En muchos casos se conformaron como Cofradías independiente de la de Madrid, en otros casos la devoción se integró en una Parroquia o quedó en alguna ermita, si bien en todos los casos siguieron profesando una profunda devoción a la Virgen Madre del Amor Hermoso.