Capilla

La Virgen Madre del Amor Hermoso se ubica en la primera capilla que se encuentra al entrar en la Iglesia de San Ginés de Madrid, a la izquierda. Cuidada con todo el cariño, esmero y saber hacer de tantos años de historia y patrimonio cultural de la Iglesia de San Ginés y la Archicofradía a lo largo de los años.

El acogimiento y alegría que transmite Nuestra Madre al mirarla, invita a establecer de inmediato con Ella un diálogo de hijo.

La capilla está presidida por el retablo de la Virgen que es de estilo neoclásico y está rematado con un medallón que representa la Educación de la Virgen, sostenido por dos ángeles.

El crucifijo y los candeleros que decoran el altar fueron donados por Carlos II, quien los entregó en mano al párroco de San Ginés el Viernes Santo de 1676.

A los lados del retablo se encuentran dos tallas, que representan a San Joaquín y Santa Ana, obras del siglo XVIII, atribuidas a Juan Adán (1741 – 1816).

En los muros laterales de la capilla cuelgan dos lienzos firmados, incorporados en 2006, del pintor cordobés Antonio Palomino (1653 – 1726) y que representan El sueño de San José y Pentecostés. Ambos formaban parte de un antiguo retablo de la iglesia de los Trinitarios Calzados de Madrid.

Y en los lunetos dos escenas de la vida de la Virgen: La Huida a Egipto y La Natividad.

Corona la cúpula una gloria con Dios Padre rodeado de ángeles.

En las pechinas de la capilla se representan cuatro santas.